Leonel Strumia, un Ex-Alumni en Letonia

Leonel Strumia llegó a Alumni para jugar en la Liga Villamariense, sin embargo, el joven jugador local tenía otro objetivo en mente, jugar el Federal B. Con mucho sacrificio y trabajo, rápidamente se puso a la par de sus compañeros y terminó jugando muchos partidos con el plantel profesional, entre ellos, la recordada victoria sobre Talleres de Córdoba por Copa Argentina.

Su buena actuación en el Fortinero, le sirvió de vidriera para poder viajar al viejo continente, más precisamente a Letonia.

A pocos días de regresar a Argentina por vacaciones, luego de su segunda temporada, Strumia se presta amablemente a contar su historia.

Hace dos años que estas en Letonia…¿Cual es tu balance futbolístico?

-Muchas cosas positivas. Lo importante es que en estos dos años pude obtener mucha continuidad. Este año de los 30 partidos que disputó mi equipo estuve presente en 29, sólo estuve ausente en uno, ya que había llegado al límite de amarillas. Además tuvimos la oportunidad de jugar un partido de la Pre-Champions, que si bien quedamos eliminados, jugar un partido de esa magnitud fue una experiencia muy linda en lo personal. Como balance hubo muchas cosas positivas, mas allá que se extrañe mucho y que sea complicado estar lejos tanto tiempo, pero siempre tratando de dar lo mejor y aprender día a día.

-Letonia es un país muy diferente al nuestro…¿Te costó la adaptación al clima, lenguaje y costumbres?

-Si, Letonia es un país en todos los sentidos diferente al nuestro. El idioma es muy complicado, ya que hay dos, el letón y el ruso. Cuesta mucho adaptarse al principio, más allá que el primer año tenes que pagar el derecho de piso como en todos lados. Futbolísticamente creo que fue lo que más fácil me resultó gracias a Dios. Pude arrancar a jugar el primer año y las cosas se dieron bien, fuimos campeones.  Ya para este año es como que uno ya se ganó un lugar en el equipo y las cosas se hicieron más fáciles. Sin embargo, la vida diaria es más complicada, ya que se extrañan mucho las costumbres argentinas. Acá la gente es muy fría, cuando terminan las practicas cada uno se va a su casa y uno está acostumbrado a otro tipo de relaciones con sus compañeros de club y eso es lo que más cuesta. El año pasado había otros chicos argentinos y un chico boliviano, pero este año me renovaron a mi sólo así que se hizo mas difícil. He aprendido a comunicarme en ingles, pero ya estoy extrañando mucho, después de once meses sin ir a Argentina, ya tengo muchas ganas de estar en mi casa con mi familia y amigos, por mas que la gente en Letonia me trate muy bien. El clima muy frío es una complicación extra. Si bien ya hace dos años que estoy acá, la verdad es que todavía me cuesta adaptarme.

-Con todas las dificultades culturales que mencionaste, el fútbol fue tu herramienta de comunicación e integración…¿Es muy distinto el nivel de entrenamientos y competencia con el que tuviste en Argentina?

-Sin dudas que el fútbol fue mi herramienta para adaptarme ya que no podía comunicarme por el idioma. No me quedó otra que meterle futbolísticamente. Con respecto al nivel, acá se maneja otro tipo de ritmo, más rápido. Creo que es otro nivel, ya que acá jugué en la Primera División. Las diferencias con los entrenamientos no fueron tantas, aunque en Letonia trabajé con otra intensidad. El fútbol es igual en todos lados, hay que meterle en los entrenamientos y tratar de estar bien físicamente y progresar día a día.

-Si bien el esfuerzo y la profesionalidad son mérito del jugador…¿Crees que Alumni ayudó en tu carrera como futbolista?

-Si. Uno como jugador siempre trata de dar lo mejor en donde le toque estar y pensar en un futuro. Yo estaba por ir a jugar a un pueblo y recibí el llamado de Alumni. Me tomé unos días para hablarlo con mi familia y decidí que en Alumni podía progresar futbolísticamente ya que estaba en otra categoría y podía obtener otro nivel de entrenamiento y de competencia. Siempre voy a estar agradecido a Alumni que me abrió las puertas y por más que estuve un sólo año, se lograron cosas importantes como el bi-campeonato, jugar unos cuantos partidos en el Federal B, ganarle a Talleres en el Kempes, asi que nada, fue un año muy lindo y aprendí mucho del club, de sus entrenadores y compañeros. Por todo esto estoy muy agradecido y fue un paso fundamental para poder dar el salto a Europa.

-Como mencionaste, tenias todo arreglado de palabra para ir a jugar a un club de liga y recibiste el llamado de Alumni. ¿Cómo fue la situación?

-Tenia todo arreglado con un club de Etruria y recibí el llamado de un dirigente de Alumni. Hacia algunos años que me estaban teniendo en cuenta, pero por algún motivo u otro no se daba. También me llamó Gustavo Miranda y los hermanos Depetris. Por suerte se pudo firmar rápidamente y empezar la pretemporada. Yo estaba por empezar a estudiar y el llamado de Alumni me dio otra oportunidad de seguir dedicado a full con esto. Me la jugué y por suerte salió de la mejor manera.

-Fue una gran apuesta tuya. Resignaste algo de plata y viniste a pelear un lugar en el equipo de la liga… El trabajo y las ganas dieron sus frutos y terminaste jugando el Federal B.

-Si, uno en la vida siempre tiene que tomar decisiones. Algunas veces acertadas y otras veces no. Por suerte gracias a Dios en esta decidí bien y más allá que resigne algo de plata, no hubo nada más lindo que poder salir campeón, jugar en el Kempes, jugar un Federal B. Esas cosas son mucho más gratificantes que la plata. Gracias a Dios las cosas se dieron de la mejor manera.

-Son pocos los jugadores que a tu edad tienen las cosas tan claras y eligen salir de las ligas locales para probar suerte en categoría superiores. Categorías que son muy duras e injustas con los jugadores, sin embargo vos lo hiciste y te sirvió de trampolín. ¿Que le podes recomendar a tus compañeros que juegan en ligas y jugadores de divisiones inferiores?

-En mi caso siempre tuve el mismo objetivo: superarme. Siempre tuve fe que en algún momento se me iba a dar la oportunidad de jugar a otro nivel. Esas cosas hay que buscarlas, por más que en el fútbol siempre haya injusticias o mala suerte. Esas son las cosas que a uno lo hacen más fuerte. Creo que todo jugador, hasta los de primer nivel, han pasado por muchas malas, pero depende de uno seguir adelante y meterle para no dejar sus sueños inconclusos. En mi caso siempre traté de pelearla en donde me tocó porque nunca nadie me regaló nada. Las decisiones personales también son muy importantes. A mis compañeros les puedo decir que pueden llegar al lugar que se propongan. Depende de ellos y de las ganas que le metan día a día para superar los obstáculos malos que se le pueden presentar que son cosas de la vida, cosas del fútbol. Tienen que meterle para adelante y pensar en que todo lo que hagan es para uno y sentirse gratificante el día de mañana cuando hagan un balance y vean que se dio todo por sus sueños y aunque sea lo intentaron y no se guardaron nada.

-¿Cómo ves tu futuro como jugador?

-Lo veo como siempre, jugando al fútbol. Ojalá que pueda ser cada día mejor. Progresando y aprendiendo del lugar que me toque estar y peleándola como siempre. Ahora sólo quiero llegar a casa, estar con mi familia y tranquilo para ver que es lo mejor para uno. Acá tuve dos buenos años, en donde jugué copas que nunca pensé que iba a jugar. Estoy contento y agradecido. Disfrutaré de las vacaciones y esperaré tranquilo y con fe que algo bueno va a llegar para poder seguir progresando y aprendiendo cosas día a día.

-Muchas gracias Leo, que sigan los éxitos y nos vemos pronto en Villa María!

-Saludos a todos los hinchas de Alumni que siempre me trataron muy bien!

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2017-02-01T15:14:32+00:0016/11/2016|Protagonistas|